Aforismos VI

Yo también me haría discípulo de un tipo que puede convertir el agua en vino.

Yo soy un exceso, pero nunca soy demasiado.

Tú no escoges el vicio; el vicio te escoge a ti.

Dios no me abandona; yo lo abandono a él.

Un verdadero genio no te guía; te desorienta.

También se puede llegar a la locura a través del raciocinio extremo.

Tengo mucho fuego y poca leña.

Un dios no es más que un monstruo hermoso.

La risa y el llanto son las dos pruebas de que el alma y el cuerpo son la misma cosa.

¿No es la idea de «ilusión» también una ilusión?

Aforismos V

Uno vive para hacerse. Y uno muere para ser.

Donde hay vida no hay paz.

Del taoísmo aprendí a verle el lado negativo al lado positivo.

La vida eterna no es vida. No es vida porque es eterna.

Todo pasa por ninguna razón.

¿Por qué buscas con tanto afán la verdad? ¿Qué mentira te hirió tan profundo?

No le puedes pedir al vacío que llene tus expectativas.

Te voy a matar porque te amo.

Te amo porque te voy a matar.

El exceso de orgullo es infantil. Una cosa es amarse a sí mismo y otra es amar a tu orgullo.

Aforismos IV

La mayoría de las artes estremecen al yo; lo perturban o lo calman. Excepto la música; la música no mueve al yo; lo destruye. Escuchar música es lo más cercano a morir.

A veces resulta ridículo buscar el sentido detrás de una obra de arte, sabiendo lo caprichosos que son los artistas. El artista es como un niño. Muchas de sus obras pueden no tener ningún motivo más allá del instinto, del capricho, del «lo hice porque sí».

Da Vinci era conocido por ser lento en el trabajo. Prefería no entregar nada a entregar algo imperfecto. Él hubiese odiado la «proactividad» posmoderna.

El truco está en hacer de todo un arte; que cada movimiento, acción o pensamiento se sublime como experiencia estética.

La genialidad es la economía de la locura.

La moral es una estética degradada. La estética es una moral elevada.

La música es un espacio maleable por el tempo y el silencio. Una canción rápida y sin silencios es caminar en un cuarto abarrotado de cosas.

Lo que motiva a un artista a la constante creación es su insatisfacción consigo mismo; el profundo desprecio a todo lo antes creado.

La belleza está en la disposición de ánimo.

El artista distingue mejor que nadie entre el amor y la costumbre. Si está enamorado, su genio se eleva; si está acostumbrado, no hay genio.

Colección de aforismos (Parte 3)

Portafolio-21

 

La importancia que le damos a las cosas se debe principalmente a la miopía general en nuestra apreciación del tiempo.

El ser es inherente al hombre, mientras que el universo simplemente está. Entonces, todo lo que uno diga que algo es, dice más de lo que uno es que de ese algo.

Se conviene en que la sabiduría y la austeridad van de la mano. Así, podría decirse que el asombro por el todo es de ingenuos, mientras que el gusto por la nada es de sabios.

Para evaluar la inteligencia de alguien sólo hace falta observar de qué se ríe. La comicidad, la risa fácil, es propia de inteligencias atrofiadas. El ser primitivo es también el más feliz.

Hay que distinguir entre un filósofo y un poeta. El poeta es siempre un filósofo, mientras que el filósofo no siempre es poeta.

Nietzsche se vanagloriaba por ser el único filósofo músico. Yo me lamento de ser uno de tantos músicos filósofos.

Lo que perturba nuestras almas sólo puede ser grande cuando bajamos a su nivel. Así como la fuente de luz expande las sombras a medida que cierra su ángulo con respecto al horizonte, también las reduce mientras más cenital es su dirección. Los espíritus malignos parecen dragones desde una perspectiva horizontal, pero, observados desde arriba, no son más que una rata indefensa.

Lo que hace especial a la música con respecto a las otras artes es que es pura en su sentido más humano. Una fotografía, una pintura, una comida o un poema son representaciones de un estímulo externo; nacen de lo percibido, lo dado. La música, por el contrario, no encuentra su origen y estímulo sino solamente en el alma.

La música es un arte de cuatro dimensiones. En su universo también se contempla el tiempo.

Si aún no hemos entendido bien el tiempo es porque no consideramos el presente como un futuro recuerdo. Esto implica que el pasado es también presente, así como el futuro.

Del amor que no teme

Portafolio-36

 

Admiras la poesía,
pero eres incapaz de sentir
más allá de una prosa;
el lenguaje del loco es ajeno a ti.
Y no por desconocido,
porque tú misma sabes
cuán desequilibrados podemos ser
los humanos.

Tu problema es el miedo.
Para crecer afuera primero debes
crecer adentro;
y tú te tienes miedo a ti.
Tienes miedo de verte amando
porque temes perder algo
al entregar tu confianza.

En realidad, nunca has querido amarme,
y todo lo que has hecho este tiempo
es inventar razones,
que no son más que excusas,
para justificar tu miedo
al amor.

Es increíble que aún te quiera
a pesar de todo lo que he sufrido
por ti.
Es increíble lo idiota
que puede ser el hombre
cuando está irremediablemente
enamorado.

Pero tarde o temprano
el amor huye
cuando se ve encadenado.

Y tú no eres más que una déspota
en todos y cada uno
de los aspectos de tu vida.
Has llegado al punto de imponer verdades.
Te crees con el derecho de decidir
si algo ocurrió o no,
si yo puedo sentir algo o no,
si yo tengo que dejar de sentir algo o no,
si yo tengo que seguir un destino o no,
si yo tengo que actuar conforme a una moral o no.
En fin, tú crees poder decidir si yo puedo amarte
o no.

No sabes nada del amor.
No sabes absolutamente nada.
Quizá algún día aprenderás a amarte
y entonces así sabrás cómo amar
a otra persona.
Esto lo sé porque mi Yo del pasado
se parece demasiado
a tu Yo del presente;
cuando se trata de sensaciones,
todos los humanos vivimos
la misma vida.
Y aunque lo niegues constantemente,
sabes muy bien que te conozco
en lo más profundo,
porque yo sí superé el miedo
de conocerme a mí mismo.

Si me ves pequeño,
es porque vuelo muy alto para ti.
Búscame cuando seas valiente;
cuando no sientas vértigo
de estas alturas.
Búscame cuando tu ambición sea
más grande que tu miedo.

Mientras tanto, yo te esperaré
desde lo alto.
Y es que si algo nos diferencia a nosotros,
es que yo sí practico el perdón,
porque mi alma es tan fuerte
que no se cuida de sufrimientos,
y sabe que para amar
lo único que hay que dejar atrás
es el temor.

Colección de aforismos (Parte 2)

Portafolio-39

 

El comportamiento del universo nos muestra que nada crece en una sola dirección. Tanto crecen las ramas de un árbol como sus raíces.

Si esperas una disculpa espontánea de mi parte, te secarás como paja. Tú sabes mejor que yo cuál fue mi error.

Que no se confunda la ausencia de algo con la presencia de su contrario.

Mirar a alguien a los ojos es experimentar su debilidad.

Un hombre lastimero inspira más asco que lástima.

Es de mal gusto que un profesor hable de su vida personal en las aulas. De peor gusto son los alumnos que le ríen la gracia.

Peor que un mal padre es un mal profesor.

El ágora contemporánea no se encuentra en la Asamblea, sino en el Metro.

El tiempo no pasa por nosotros; nosotros pasamos por él.

La muerte es la madre del tiempo, así como nosotros somos hijos de éste. Por eso sentimos la muerte tan lejana pero, al mismo tiempo, tan presente en nuestra carne.

Colección de aforismos (sobre las mujeres y el amor)

Portafolio-8

 

El único animal doméstico pero imposible de domesticar es, aparte de la mujer, el gato.

Quien se ofende porque le digan animal merece ofenderse porque le digan animal.

El feminismo contemporáneo se fundamenta en la masculinización de la mujer.

La mujer promedio es más estúpida que el hombre promedio. La mujer inteligente lo es diez veces más que el hombre inteligente.

No me puedo emparentar a la hipocresía y decir que las mujeres son los seres más hermosos o los que nos hacen más felices. Sin embargo, sí es cierto que ellas son la más profunda razón por la cual los hombres seguimos andando.

Aprender a amar también implica el amor al odio.

No amar es el acto más cobarde posible, y odiar es el más valiente.

Paradoja: Los corazones más fuertes son los que se mantienen más blandos.

Curiosidad: Quienes más nombran al amor suelen ser quienes menos lo conocen.

Ironía: Estoy hablando de amor.